Mostrando entradas con la etiqueta Homenaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Homenaje. Mostrar todas las entradas

jueves, marzo 14, 2013

Abobo's Big Adventure

Título: Abobo's Big Adventure


Creador: Roger Barr


Año: 2012


País: USA


Plataforma: Adobe Flash











Abobo es un personaje que vive en el mundo de los videojuegos de la NES. Pero nunca ha tenido la ocasión de demostrar su verdadera valía. Ahora, llega su turno cuando unos impresentables secuestran a su hijo Aboboy. Así que Abobo tendrá que abrirse paso por ese submundo de la NES hasta conseguir liberar a su churumbel.



Esto es solo el menú de selección, y ya emociona a uno sólo con el pulsar A.


Si hay una palabra que sirva para describir este videojuego esa es homenaje. Partiendo de su personaje protagonista, fusilado del final de la primera fase del Double Dragon original de la NES, el juego nos lleva por un precioso viaje retrogamer, recopilando todo tipo de guiños y, por qué ocultarlo, directamente cogiendo fases y conceptos de otros juegos.

Así, la primera parte es, básicamente esa primera fase del Double Dragon, la segunda es uno de los escenarios acuáticos de Mario, la tercera está sacada del Urban Champion, la cuarta del Legend Of Zelda, pasando a una quinta que es el Pro Wrestling pero con intro del Balloon Fight, la sexta Megaman, la séptima el Contra (o Probotector en Europa), y un final que es, directamente, el Punch Out. A todo ello, se le van sumando personajes invitados, apareciendo Donkey Kong en esa primera fase al igual que los esbirros del Kung Fu Master, Annie The Mermaid (de los Goonies 2, el juego), Bubbleman de Megaman o Tiburón en la segunda, un Kirby gigante al que nos enfrentaremos mezclado con el Krang de Las Tortugas Ninja en la fase tipo Contra o un Gizmoduck sacado del pato Darkwing. A los que sumamos apariciones estelares de otros como RoboCop, el perro del Duck Hunt o incluso Doc. Brown. Vamos, una referencia constante que hay que jugar para comprender en toda su extensión y hacernos una idea.

De este modo, el sistema de juego va variando de fase en fase, y la dificultad para pasar cada una dependerá de lo duchos que seamos en cada tipo de juego. Así, si uno se ha pasado media vida jugando Beat-Em Ups, la primera no repercutirá dificultad, pero puede que la del Zelda ya sea más difícil, o viceversa. Lo que está claro es que si uno es un fan de los videojuegos antiguos y de la subcultura pop de los años 80 disfrutará enormemente porque tampoco estamos hablando de un videojuego imposible. Esto es, quizás, lo único que no ha cogido de esos juegos de la NES. Porque incluso en la fase del Contra (uno de los considerados entre los más difíciles de la historia) una vez morimos se nos recuerda el truco de las vidas para ayudarnos a pasar la fase (y esas vidas extra las conservaremos hasta el final). El caso es que la jugabilidad es total si tenemos en cuenta esas variaciones de escenarios y su simplicidad resulta tremendamente adictiva. Además, añade algo tan de la nueva generación de juegos como son los logros, con algunos tan absurdos como el aguantar la historia inicial o mi favorito: el logro ironía que consiste en lanzar un bidón explosivo contra otro bidón que es un personaje.



Estos esbirros que venían en tropel siempre me parecieron unos cobardes. Menos mal que además eran débiles.


Por cierto, a todas estas, el apartado gráfico también cumple con las expectativas, pillando el diseño de los escenarios de manera directa desde los juegos, igual que las bandas sonoras. Todo da ese gran aspecto de juego antiguo, pixelado y simple que nos devolverá, a través del flash, a esa primera época dorada de los videojuegos, donde lo importante era el juego en sí, y no la historia o el realismo. De todos modos, los momentos donde está la historia presente y nos enseña un poco, avanzan bien y van dando explicación a esos cambios, introduciendo por cierto elementos muy bestias. Porque esta es otra de las constantes que nos encontraremos: un nivel de violencia enorme y desfasado, que juega con el humor que conlleva el comerse la cabeza de un niño como manera de recuperar vida, entre otras lindezas similares.

A todas estas, comentar que el juego es gratuito y se puede jugar aquí, funcionando bajo un régimen de donación para aquellos que lo deseen. Incluso, en caso de que esa donación voluntaria supere los 5$, nos harán el obsequio de un minijuego donde Aboboy será el protagonista. Un minijuego muy sencillo, con Aboboy exprimiendo gente, coches y dinosaurios y destruyéndolo todo en un parque de atracciones, donde por cierto salvará al mundo primero de dichos dinosaurios, calamares gigantes y por último de los extraterrestres.




Por si alguien echaba de menos una versión robótica sacada de sitios ajenos a la NES.


Resumen:
Un juego-homenaje que sirve para rememorar todas esas horas utilizadas (que no perdidas) delante de nuestra tele de tubo catódico y con mandos cuadrados y solo dos botones. Todo ello bien hecho, fusilando cosas de aquí y de allá y, sobre todo con una idea de distribución libre a cambio de donación voluntaria. Algo que desde aquí defiendo positivamente.



PUNTUACION

Originalidad/Riesgo: 9.0
Jugabilidad/Técnica: 8.5
Guión/Historia: 7.0
Diversión/Adicción: 9.5

TOTAL: 8.5

VER ENTRADA COMPLETA

viernes, agosto 12, 2011

Press Start

Título: Press Start


Director: Ed Glaser


Año: 2007


País: USA


Duración: 100









Zack Nimbus (Joshua Stafford) se despierta un día en un mundo extraño donde debe resolver puzzles para salir de su habitación, sube de nivel por derrotar enemigos, y la gente de la calle tiene conversaciones muy limitaditas. Extrañado todavía, de pronto se encuentra a una muchacha en apuros, así que no duda en defenderla con la espada que le entregaron un rato antes (al subir nivel por matar una cucaracha). Durante la lucha, se encuentra con Sam (Lauren Chambers) y Lin-Ku (Al Morrison), que le ayudan a vencer a sus enemigos, convencidos de que Zack es el elegido para derrotar al malvado conde Nefarious Vile (Peter A. Davis), un loco poderoso que gobierna ese mundo en que están metidos.


Vaya trío.


No pretenderé decir nada nuevo ni descubrir algún misterio extraño afirmando que los videojuegos, a día de hoy, son una fuerte fuente de imaginería para el cine de ficción. Pero claro, una cosa es hablar de blockbusters de alta producción como Prince Of Persia, Resident Evil o Tomb Raider, otra hacerlo de pelis del estilo de House Of The Dead, Doom o Super Mario Bros., y otra de esos productos basados en el mundo de los videojuegos pero sin recoger franquicias, como Tron, Arcade o eXistenZ. Ah, y por supuesto, esa categoría donde se podría encuadrar Future Cops, una simple explotación de personajes de sagas, sin permiso ni polladas de esas de copyright.

Bueno, pues lo que tenemos aquí es una combinación de elementos de todos esos paradigmas citados: La peli efectivamente se basa en personajes y tramas de videojuegos, sin licencias (aunque tienen la decencia de solo hacer referencias muy directas y no plagiar), y la historia comienza con la entrada en un mundo irreal que sería la realidad propia del juego. Eso sí, todo con la simple y nada desdeñable intención de convertir la peli en una parodia continua. Cosa que logran.

Si, uno que no es un Lin Kuei contra uno que no es M. Bison.


El guión sigue la misma línea que la webserie lanzada para crear hype, repleto de guiños desde el comienzo con la resolución de un puzzle para salir de la habitación, la apariencia de los personajes, o simplemente los diálogos que mantienen. Además, va combinándose toda la estructura y estereotipos de distintos estilos, desde RPG’s a plataformas, pasando por los juegos de lucha o los FPS, en una macroestructura fílmica que no deja de establecer ese avance con cercanía a la superación de niveles mezclado con aventura de por medio que tan buen resultado da en los videojuegos.

De este modo, demuestra muy poco miedo a fracturar el relato al crearlo en forma de escalones a superar, ni con los constantes cambios de situación para ir presentándonos al malvado, interpretado genialmente por Peter A. Davis. Y de hecho, consigue gracias a esto, y a la generosa cantidad de humor desplegada por todo el metraje, un ritmo perfectamente entretenido, que no da pie al espectador a llegar a desconectar en ningún momento. Otra cosa ya puede ser lo épico de las batallas o de la aventura, que está un poco más cogido con pinzas.

Pero claro, contamos con que se trata de una peli con un presupuesto tremendamente ajustado, situada a este respecto en los límites entre la peli de colegas y la cosa hecha en serio y con intención de llegar más allá del bar del pueblo. Y con esto, pues resulta difícil el conseguir buenas coreografías de luchas o espectáculo por un tubo. Pero al menos hay intención, y el trabajo de producción está bien conseguido, con unas apariencias trabajadas, y unos cuantos efectos visuales creados por Rod Contreras, que si bien son simples y cutres, cumplen de sobras con su cometido.

Según la IMdB, eso es su propio garaje.


Esto se nota también en los actores, excesivamente forzados en más de una ocasión, ayudando con sus interpretaciones a esta sensación de cosa hecha entre colegas, a excepción del ya citado Peter A. Davis, lleno de exageraciones y locura, marcando el tono del film. Pero bueno, por fortuna Joshua Stafford, Lauren Chambers y Al Morrison, aún con esa falta de naturalidad y soltura consiguen hacerse accesibles y cercanos al espectador, y como el tono de la peli es el que es, no suponen un problema para el desarrollo, ni mucho menos.

Por cierto, destacar el buen trabajo de voz para el personaje de Lin Ku que hace Kevin Folliard, al igual que en la serie, así como Andy Dallas, un perfecto tendero que realmente llegó a hacérseme creíble en sus pocas intervenciones. Y también el hecho de contar con Dan y Carlos Pesina, dobladores de personajes del Mortal Kombat de verdad, aunque como actores dejen bastante que desear.

Estos tíos pusieron voces en varios Mortal Kombat.


Donde más se resiente la producción, es de cara a la puesta en escena que Ed Glaser lleva a cabo dirigiendo y haciendo también la foto, resultando carente de movilidad y con una estética totalmente casera y amateur. De hecho, destaca como incluso la luz acaba resultando un problema desde el punto de vista de la continuidad en alguna ocasión, y algunos planos se suceden sin una finalidad narrativa más allá de mostrarnos la acción que sucede.

Eso sí, combinados con un montaje, hecho por el propio Glaser, que sí ayuda bastante al desarrollo, con toda la estructura en ascenso que supone el film, tratando muchas de las secuencias con un buen trabajo de acción paralela, consiguiendo mucho del mérito del ritmo.

Combinado esto con un sonido donde las voces suenan demasiado limpias y cercanas, mostrando la condición de doblaje en muchas ocasiones y distanciándose un poco de los personajes, especialmente en el tramo inicial. No obstante, tampoco suponen un problema, y de hecho la parte sonora acaba jugando un papel esencial, con toda la intensa cantidad de guiños que se meten dentro de la música de Jake Kaufman, ruidos y frases referenciales, donde de hecho destacaría el momento en que Sam arbitra un combate, con Round 1, Fight y Finish Him de voz metálica incluído.

Y este, tampoco es Super Mario.


Resumen:

Una parodia cojonuda del mundo de los videojuegos, con un guión lleno de grandes momentos que funciona, aún a pesar de que la falta de presupuesto condiciona mucho el tratamiento y la evolución de la historia.



PUNTUACION

Originalidad/Riesgo: 8.5
Técnica: 6.5
Guión: 8.5
Actuación: 5.5

TOTAL: 7.5

VER ENTRADA COMPLETA

domingo, julio 17, 2011

The Last Picture Show (La Última Película)

Título: The Last Picture Show


Director: Peter Bogdanovich


Año: 1971


País: USA


Duración: 121









Sonny Crawford (Timothy Bottoms) es un jovenzuelo de una pueblo de Texas que termina el instituto. El pueblo, perdido de la mano de Dios, no ofrece grandes posibilidades a gente como él o su amigo Duane Jackson (Jeff Bridges). Y es bajo esa perspectiva que tendrán que enfrentarse a una nueva etapa en sus vidas, cada vez más conscientes de la realidad que los rodea.

Es imposible el plantearse el cine de Peter Bogdanovich sin tener en cuenta su absoluta admiración hacia las grandes películas del Hollywood clásico, tal y como se evidencia en lo que trata sobre su figura Peter Biskind en esa obra recomendadísima que es Moteros Tranquilos, Toros Salvajes. Desde muchos de los detalles de realización hasta los homenajes a pelis como El Padre De La Novia, Arenas Sangrientas o Río Rojo así lo evidencian.

No obstante, la peli mezcla estas influencias con mucho del nuevo Hollywood de los 70, y así tenemos una peli sobre el paso a la madurez, en un ambiente de la Texas rural, en cuyo guión las anécdotas se van sucediendo siguiendo un relato anticlimático que, no obstante, funciona bastante bien en cuanto a dotar de fuerza y credibilidad. Ello, con una puesta en escena muy cuidada, moderna y clásica al mismo tiempo en cuanto a no romper esquemas al espectador pero dejando que la cámara se guste en la fotografía en blanco y negro suave y poco marcado que Robert Surtees plantea. A ello sumamos unas actuaciones más que decentes por parte de Jeff Bridges, Timothy Bottoms y Cybill Sheperd, además del resto del casting (genial Cloris Leachman). Eso si, en ocasiones llega a ser algo pretenciosa y peñazo en sus ideas y planteamientos, y el tono es más bien grandilocuente para la historia que cuenta.



PUNTUACION

Originalidad/Riesgo: 6.5
Técnica: 7.5
Guión: 7.5
Actuación: 8.0

TOTAL: 7.5

VER ENTRADA COMPLETA

viernes, junio 03, 2011

Raiders Of The Lost Ark: The Adaptation

Título: Raiders of the Lost Ark: The Adaptation


Director: Eric Zala


Año: 1989


País: USA


Duración: 100









Indiana Jones (Chris Strompolos) es un arqueólogo aventurero que recibe el encargo de rescatar el arca de la alianza. Principalmente, porque Hitler está detrás de ella, y en la pista buena. Además, cuentan con su principal rival, Belloq (Eric Zala) como aliado, por lo que nuestro protagonista tendrá un aliciente más para conseguirla, viajando hasta Egipto para tener que lidiar no solo con sus enemigos, sino también con los obstáculos y trampas que encierran los restos de alto interés arqueológico en que tendrá que buscar. Y sí, esto es una versión de En Busca Del Arca Perdida, pero hecha por fans adolescentes.


Toda una declaración de intenciones, que deja claro qué es esta peli.

La pasión es algo fundamental en el cine, tanto desde el punto de vista de quien lo hace, como de aquellos que lo ven. Por mucho que se nieguen a entenderlo determinados sectores, más apasionados por el dinero que por el cine en sí mismo. Y pocas cosas hay más apasionadas que un niño que, de repente, rinde pleitesía a algo. Por eso muchos directores se formaron en su etapa juvenil, intentando grabar cosillas como es el caso de los señores Raimi, Rodriguez o Roth, por usar solo apellidos que empiecen con R.

Y si bien estos se dedicaban a cositas cortas y más bien a modo de juego inocente, es lógico que también apareciese algún jovenzuelo que, directamente, se le ocurriese la idea de copiar lo más parecida posible, una peli entera. Como si fuese un productor exploitation italiano, pero sin afán de engañar a los compradores. Así es como nace este proyecto, gracias a esa chispa infantil que tan bien sabían encender Spielberg y Lucas, y que se junta también con la tenacidad de los chavales, pues está elaborado durante 8 años (según el texto que aparece al comienzo, según otras informaciones varía el tiempo).

Vale, si, el ídolo es menos fino, pero quien les dice que si llega a ponerse así en la original, no les hubiese colado como algo valioso?


Claro está que el guión está copiado directamente de la original, e incluso el crédito al respecto se lo quedan Lawrence Kasdan, George Lucas y Philip Kauffman, así que en cuanto a la forma de la historia, desarrollo y demás, no tiene demasiada diferencia con el film de Spielberg. A excepción, evidentemente de las dificultades de producción a las que se tuvieron que enfrentar, salvándolas bastante bien en la mayoría de ocasiones, como es la barca que sustituye en ese prólogo de presentación al hidroavión, o el perro que hace las veces de mono. Así pues, el ritmo es básicamente calcado a la original, y de hecho dura 10 minutos menos, al acortar lógicamente las escenas de acción. Porque algunas como la de la lucha en el avión que acaba despedazando al rival de Indy eran bastante difíciles y caras de hacer. De hecho, incluso se le debe reconocer que, en alguna parte, gracias a ese aligeramiento, consigue hacerse más entretenida y rápida.

De este modo, nos enfrentamos en todo momento a una producción tremendamente casera y de andar por casa. A excepción de determinados momentos donde vemos que al menos se portaron con los chavales y les dejaban grabar, por ejemplo, en un barco militar. Que no es poco. Pero bueno, la luz, los disfraces, el atrezzo… todo está en una clave de cutrerío que, vale, no nos ayuda a entrar en la peli, pero hacen todo entrañable y divertido. Porque ver una maqueta egipcia hecha con cajas o cómo se falsea un callejón típicamente yankee para que se asemeje a un zoco, es algo que no tiene precio. Y lo que es peor, que consiguen en muchas ocasiones más credibilidad que pelis con más presupuesto, o incluso cortos de gente que dice haber estudiado cine.

A esto me refiero con lo del zoco, pero qué más da, tengan algo de imaginación, joder!


Además, desde la dirección de Eric Zala se está constantemente intentando evitar estos pequeños desajustes, muchas veces con éxito (la secuencia de la piedra que persigue a Indy es incluso más efectiva). También hay otras muchas en las que el éxito es más nulo, y como espectadores perdemos noción espacial, o hay algún pequeño problema de lógica de continuidad que nos choca. Pero era preferible eso que el hecho de copiar plano por plano todo el film (y ojo, que gran parte de la película intenta hacerlo).

La fotografía de Jayson Lamb, lo mismo que decía antes, con muchos problemas por la falta de presupuesto y conocimientos, y sobre todo dependiendo de los elementos naturales en exteriores, con algunos momentos nocturnos donde nos quedamos sin ver nada, y algunas soluciones en interiores acertadas. Lo importante, como en el resto, la intención y el hecho de que no choca en casi ningún momento, así que tampoco se le debería criticar.

Este es el único plano que me parece imperdonable, porque si se supone que es un hueco en la arena, solo había que encuadrar correctamente!


Y el montaje, del propio Lamb, dependiendo tremendamente de esos planos grabados, y sin destacar excesivamente. Se podría echar en cara algún corte que choca por la falta de continuidad, especialmente al comienzo, algún plano que se hace largo, en conversaciones sobre todo, o algún momento donde la lógica temporal desaparece. Pero por lo general cumpliendo de sobras las expectativas.

Donde sí vería más problemas salvables es en el sonido, donde al hecho de que los actores, lógicamente, no tienen una gran dicción, se suman ruidos constantemente, especialmente del viento en exteriores. Y el hecho de que la copia que vi proceda de VHS, desgraciadamente no ayuda para poder apreciarlo. Esto, con la música original de John Williams insertada por el medio, por cierto.

3 de los protagonistas. En otros planos, ella se cortará el pelo, y ellos crecerán.


Y los actores, pues qué les voy a decir, que están totalmente sobreactuados en su mayoría, pero da igual porque es parte del conjunto que estamos viendo. Chris Strompolos, un Indy más calmado y de apariencia loser que Harrison Ford, y al que se le nota la diferencia de años entre algunos planos de un modo brutal. Pero que lo hace bastante bien. Lo mismo que ocurre con Angela Rodriguez, que es brutal en su evolución física, sobre todo por los cambios de peinado entre planos. Y también salvando bastante bien la actuación. Pero ambos sin demasiada fuerza en sus papeles pese a estar mínimamente naturales.

Destacar al otro del, digamos, trío protagonista, que es el propio director Eric Zala, que consigue una actuación cojonuda en alguna secuencia, creando un personaje bastante odioso en general. Son los restantes los que bajan más el nivel de las actuaciones y se fuerzan brutalmente. Destacar al respecto a Alan Stenum o a Ted Ross, que en algún momento incluso parecen leer el texto de algún lado.

Por suerte, conservaron este plano, para mí el mejor de la película (tanto en la original como en esta).


Resumen:
Una película que, si bien admito que es cutre y tiene errores en todas partes, también tiene la gran ventaja de estar hecha por amor al cine, o por amor a una película concreta, que es lo mismo. Y precisamente por esto, y porque lo consigue transmitir, se debe valorar en torno a esa condición de homenaje puro y sin pretensión, consiguiendo ser muy fiel y arriesgada, además de curiosa por la edad de sus creadores. Por mucha ayuda que tuviesen de algunos adultos.



PUNTUACION

Originalidad/Riesgo: 9.0
Técnica: 7.0
Guión: 7.5
Actuación: 5.5

TOTAL: 7.5

VER ENTRADA COMPLETA
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...