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jueves, septiembre 29, 2011

FleshEater (A.K.A. Zombie Nosh) (La Venganza De Los Zombies Vivientes)

Título: FleshEater


Director: Bill Hinzman


Año: 1988


País: USA


Duración: 88









Unos adolescentes van a pasar una noche al campo, en pandilla, aprovechando que es Halloween. Pero en la propia zona en la que se recrean, un tipo local encuentra una extraña tumba con una inscripción. De allí surge un zombie, en créditos llamado Flesh Eater (Bill Hinzman), que ataca al pobre hombre, convirtiéndolo en zombie a su vez. La plaga se va expandiendo, y los jóvenes escapan como malamente pueden para intentar sobrevivir, al igual que los habitantes de la zona.

Resulta que Bill Hinzman, el hombre con el orgullo de haber sido el primer zombie moderno de la historia gracias a aquella aparición en el cementerio de La Noche De Los Muertos Vivientes, un buen día se levanta y decide que es un buen momento para relanzar su carrera en el cine con su trabajo más conocido, preparando una peli de zombies. Sobre todo después del fracaso que había sido The Majorettes. Así que, como buen autor y hombre multidiscilpinar, escribe, produce, dirige y hasta participa en la edición, además de poner cara, obviamente, al zombie primigenio de la historia a desarrollar (que eso no iba a ayudar a vender ni ná).

Pero, al igual que hace todo eso en esa especie de calidad de autor, la historia la basa en tópicos absolutos, desde los teenagers retozando en el campo hasta el defenderse en una casa e incluso la batida campesina y el desenlace de la misma, cogidos de algún lugar demasiado cercano a su inspiración. A esto sumamos una parte central de la historia que gana tiempo a base de, única y exclusivamente, mostrar escenas sueltas de ataques zombie, sin parar, sin dar sensación de continuidad, y sirviendo solo para aumentar en cierto modo la violencia explícita del filme, lugar en el que al menos está en la buena tradición gore que pretende, con unos efectos más que solventes. Además, se le deben reconocer ciertos aciertos visuales en la primera parte, con una parsimonia descriptiva y en cierto modo analítica pero que permite entrar al espectador en ese universo diegético con contundencia. Eso sí, si hace caso omiso del sonido, que varía en cada corte de la imagen, y parece estar empeñado en demostrar el tratamiento de postproducción en función de doblajes y demás, ayudando a esa imagen en conjunto que s equeda de que la peli es un subproducto del montón, y tendiendo a lo cutre.


PUNTUACION

Originalidad/Riesgo: 4.0
Técnica: 6.0
Guión: 1.5
Actuación: 5.5

TOTAL: 4.5

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jueves, abril 14, 2011

Antes Del Incal

Título: John Difool Avant L'Incal


Autor: Alejandro Jodorowsky (guión), Zoran Janjetov (dibujo)


Año: 1988-1995


País: Francia


Edición: Norma Editorial


Tomos: Integral de 296 pag.









John Difool es un chaval criado en los suburbios de un mundo degenerado, Tierra 2014. Las posibilidades de salir adelante para él son casi nulas y más cuando pierde a sus padres. Pero todavía está la opción de convertirse en detective, para lo cual tendrá que pasar una prueba de investigación que lo introducirá en secretos nada cómodos de desvelar para los corruptos gobernantes.

En Tierra 2014 los bomberos ya no son lo mismo...


Lo de hacer precuelas es algo más o menos habitual. Creo que sería absurdo hablar aquí de Hannibal o La Amenaza Fantasma como dos grandes ejemplos de sobras conocidos. Quizás, por similitud al tema que nos trae, podríamos hablar más de las dos precuelas de Dune, Preludio A Dune y Leyendas De Dune (casualmente podemos recordar que el propio Incal nace de la frustración de los sres. Moebius y Jodorowsky a la hora de hacer la versión cinematográfica de la novela de Frank Herbert). Pero bueno, serían cientos los ejemplos que podríamos poner en la ficción, desde siempre, pero especialmente desde los 70.

Al respecto de la apreciación que tienen, hay que reconocer que es raro que al público lleguen a entusiasmarle este tipo de productos. Porque mola eso de ver qué era de los personajes antes de que los conociéramos, pero claro, tenemos una serie de ideas prefijadas, y la nueva historia debe conducir directamente a estas ideas. Y no siempre se consigue. Ni siquiera en las secuelas, y eso que cuentan con mucha más libertad narrativa al respecto.

Ahí tenemos a un joven John Difool en el mejor ambiente para criarse y ser un hombre de provecho, los burdeles.


Este es en gran medida el defecto que se encuentra en este volumen. Si bien la obra en sí misma no plantea una mala historia, la idea que se prefija después de leer una joya de la ciencia ficción filosófica como es El Incal, es que aquí debería haber elementos muy similares. Sin embargo, el sr. Jodorowsky opta por una óptica mucho más de aventuras, con su punto de suspense metido por medio de una investigación, que además nos lleva a ver la suciedad del mundo en que estaba ambientada gran parte de la historia original.

Desde este punto, y ya despegándola todo lo que puedo de la original, debo admitir que la lectura es bastante amena y entretenida, enganchando en su justa medida. La división por álbumes, correcta cerrando y abriendo nuevas tramas constantemente, y variándolas y evolucionando, pero dejando siempre ese arco argumental global que hila todo y nos lleva hasta el final sin perder la coherencia ni el interés por los personajes.

Ahora bien, es en el final donde toda esta coherencia se ve alterada por esa necesidad de cerrar página dando pie a que El Incal tenga relación directa con el argumento y con el devenir vital de John Difool, y aquí la historia comienza a acelerarse dando las cosas demasiado por el aire y con demasiada simplicidad para justificar ese comienzo e intentar tener las tramas cerradas y que no queden posibles flecos. Y esto, introduciendo, en ese último capítulo, nuevos personajes que aparecerán después, y solo dando un pequeño tinte sobre ellos para explicar, ahora sí, un poco de lo que era la historia urdida para esa obra siguiente en el tiempo de la narración.

ME ENCANTAN los personajes de cómic con nombre evidente, como Cabeza de Caracol.


Todo ello, eso, buscando una suciedad absoluta en el mundo en que se ambienta, con una sociedad tremendamente decadente llevada al consumismo irrefrenado y al abandono hacia los placeres, donde la TV retransmite las muertes en directo como espectáculo, y la división social es una total y absoluta diferenciación de clases. Es decir, esa crítica vaga hacia distintos aspectos de la sociedad contemporánea, ya clásica de las distopías, encontrándose desde 1984 hasta V de Vendetta o Blade Runner. Eso sí, con ideas bastante divertidas en cuanto a las perversiones y la degeneración de la carne que va unida a esa degeneración social.

En ese mundo, esos personajes representan perfectamente esa degradación y decadencia social, y así lo hacen ver en los giros que van pegando, pero centrándose en definir demasiado a los buenos, los malos, y los que son maltratados y controlados por los malos, dejando entrever demasiada diferencia y mucha falta de ambigüedad, que condiciona a una evolución simplista y maniqueísta hacia la creación de un héroe, una heroína y unos amigos, que siguen bastante bien el viaje del héroe clásico de Joseph Campbell. Cosa que también perjudica y provoca esa aceleración y variación absoluta del final, que rompe con todo lo que fue estableciendo y pervierte también en cierto modo ese camino.

En la traducción española, al monstruo se le llamó El Insaciable. Sea cual sea el nombre, es genial.


El dibujo, de Zoran Janjetov, sigue muy de cerca la línea marcada por Moebius, con esa caracterización marcadamente dibujada, olvidándose de la búsqueda del hiperrealismo, pero con trazo fino y buena atención a los detalles. Aunque evidentemente con unas cuantas diferencias, y es que Janjetov le da una importancia mayor a los detalles físicos, y obvia más los ambientales, como se ve además claramente en esas páginas finales, donde copia mucho del comienzo de El Incal para ir hilándolo, y llega a hacer viñetas básicamente idénticas, cosa que beneficia para elementos como lo es el diseño de personajes llenos de tumores, que consiguen de este modo ser realmente asquerosos.

Echar en cara, algo de pacatismo (cosa de censuras de la editorial al recolorearlo, pero aceptadas supuestamente por los autores), ejemplificándose esto en una viñeta de esas copiadas donde ahora hay sujetador donde antes había tetas. Aún así, reconocer que hay bastante violencia en momentos, con degollaciones y cortes varios incluidos, pero con poquita sangre. Además, falla también en una estaticidad excesiva en algunos fragmentos de la historia, como la lucha de los anarcopsicóticos en la tv, donde no acaba de coger la fuerza que podría por el guión, al separarse demasiado la acción de una viñeta de la siguiente. Que conste que, en general, con un acabado bastante interesante y que funciona.

Y ahora, comparen dibujo con el que salía en el análisis de El Incal.



Resumen:

Una obra interesante por sí misma, mucho más sencilla que El Incal, y bastante entretenida pero con el problema de estar conectada con dicha obra, perjudicándose a sí misma al tener que traicionar ideas para explicarse como precuela.





PUNTUACION

Originalidad/Riesgo: 7.5
Dibujo:: 8.0
Guión: 6.5
Personajes: 6.0

TOTAL: 7.0

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jueves, abril 07, 2011

El Incal

Título: L'Incal


Autor: Alejandro Jodorowsky (guión), Moebius (dibujo)


Año: 1980-1988


País: Francia


Edición: Norma Editorial


Tomos: Integral de 312 pag.









John Difool es un detective de pacotilla que un día, de pronto, se encuentra con que tiene en su poder el Incal, una pequeña pirámide de luz de la cual desconoce todo, excepto que le ayuda y tiene ciertos poderes. Pero mucha gente quiere robárselo, motivo por el que, con ayuda de su loro de cemento Deepo, irá escapando y encontrándose aliados esenciales para proteger el Incal, como el Metabarón, mayor cazarrecompensas del imperio, Tanatah y Animah, protectoras del Incal luz y del Incal negro, Kill, un hombre-perro, o Soluna, el andrógino perfecto nacido de Animah y criado por el Metabarón.

Si hay quien las come, por qué no cabalgar ratas?


En el mundo de la ficción seriada hay obras que suponen para sus autores, un continuo trabajo a lo largo de un montón de años, jugando a camino entre el continuo vagar y mirar hacia adelante para ir enganchando al público, y por tanto seguir existiendo, y la búsqueda de una consecución final, no entendible para el público hasta completarse. Esto podemos verlo en algunas pocas series televisivas, como Twin Peaks o Carnivale, o en gran cantidad de cómics, donde además el trabajo se vuelve mucho más personal que en audiovisual. Autores como Akira Toriyama, que tuvo como principal ocupación Dragon Ball durante 11 años aún a pesar de hacer otros trabajos y acabar tirando demasiado hacia adelante a ciegas (también debido al ritmo de trabajo), Alan Moore y David Lloyd, que curraron durante 5 años en V de Vendetta, o Jodorowsky y Moebius en la presente obra así lo atestiguan.

Si, un hombre perro, y John Difool disfrazado de detective prototípico en primer término.


Esto tiene su parte buena en cuanto a la posibilidad que da a la historia de evolucionar, de girar sobre sí misma y renovarse, convirtiéndose en estructuras tremendamente complejas, pero también la parte mala del evidenciar cómo en muchas ocasiones esta evolución no está prevista desde un principio, sorprendiendo tanto al público como al autor en sus giros. De entrada, es la impresión que uno se lleva de los primeros tomos de El Incal, en los cuales la historia vaga sin demasiado rumbo, a pesar de enganchar y resultar intrigante por lo extraño del planteamiento y lo poco que sabemos de lo que ocurre, y quién es ese John Difool, y qué hace el Incal, y todas esas tramas de traiciones de poder que se nos presentan.

Pero, ah, una vez que se nos descubre la trama, y vamos entendiendo quien es cada uno de los personajes, y como de grande es el peligro al que se están exponiendo, todo gana muchísimos enteros, aumentando en ritmo e interés hasta llegar a su culmen en el clímax final, perfectamente pergeñado, y dando un sentido y una profundidad enormes a todo el conjunto. De este modo, el conjunto de los 6 tomos se divide en 3 parejas, donde primero conocemos a los protagonistas, luego se enfrentan realmente al conflicto evidente, y finalmente llegan a lo profundo, estableciendo un viaje de aprendizaje que termina en cotas de metafísica y de la filosofía vital habitual en Jodorowsky.

Una de las mayores putadas cuando vas a por alguien: descubrir que se ha suicidado antes de que llegaras.


Contado todo con un uso de las elipsis que se hace constante, y usando a los personajes para aclarar lo aclarable en el tiempo eliminado, consiguiendo así un ritmo veloz, que obvia los tiempos excesivamente muertos o las tareas más aisladas, en pos de una continuidad lo más grande posible dentro de cada página. Y esto lo hace usando como base las directrices más puras de la ciencia ficción, en un futuro donde hay viajes espaciales, una infinidad de mundos diferentes, una compenetración enorme con la tecnología, obviando la naturaleza, y en una sociedad que difiere solo en parte de la actual, con tendencia a la lucha constante para conseguir el poder por parte de muchos de los habitantes, y que si bien no acaba de explicar en toda la profundidad que podría, sí muestra y organiza de modo coherente para que el lector no se pierda en el maremágnum de planetas, galaxia, imperio y demás jerarquizaciones.

Para ello, fundamental el trabajo de Moebius, quien recrea y muestra de un modo más que acertado todo este mundo extraño y complejo, donde vemos parajes como el planeta de Oro, las ciudades-pozo o el planeta Tecnos, diferenciados todos ellos entre sí por los juegos de colores y por un gran uso de los espacios y de los diseños con que estarían construidos y mantenidos, aunque manteniendo, casi siempre, una luminosidad especial que permite entender toda la escena, por exagerada que pueda parecer al comienzo. Destacaría dentro del dibujo, también, los diseños más monstruosos y fantásticos como seres vivos, desde los bergs o los mutantes, hasta los elementos de la tiniebla, o la imagen real de Soluna.

La idea de un bosque de cristal me encantó desde un principio. En serio.


De todos modos, esa buena definición del diseño de los espacios, se queda solo en el diseño, puesto que a la hora de ambientar escenas complejas como partes de combates, entre viñeta y viñeta pierde demasiado al lector si se limita a observar el dibujo, frenando demasiado la acción. Esto ocurre sobre todo al cambiar los puntos de vista y los tamaños de los planos que utiliza para las mismas. Aún así, rápidamente uno vuelve a resituarse, apoyándose en el contexto, sin ningún problema.

En cuanto a los personajes, tenemos un gran trabajo ya no solo en el personaje principal que es John Difool, sino también en los coprotagonistas, donde todos los rasgos están definidos, mostrándose a través de sus acciones y diálogos. Especialmente si tenemos en cuenta lo complejo de todo respecto a la evolución que sufren en relación a su contacto con el Incal y al aprendizaje que van teniendo a lo largo de la historia. Respecto a los personajes que rellenan y ayudan a la evolución de las tramas, se encuentran mucho menos definidos, con una importancia solo pasajera y concreta, y respondiendo en base a esto, aunque mostrando un mínimo de complejidad y profundidad.

Cuando estás hablando con una figura geométrica mágica y omnisciente, realmente la existencia pega un giro interesante.



Resumen:

Una historia que, aunque en su comienzo trastabilla un poco y no parece tener muy clara la dirección que va a tomar, a medida que avanza engancha por su complejidad, adentrándose cada vez más en la metafísica de Jodorowsky, y todo ello con un dibujo aparentemente sencillo pero efectista y muy detallado y unos personajes perfectamente definidos.





PUNTUACION

Originalidad/Riesgo: 9.0
Dibujo:: 8.5
Guión: 9.0
Personajes: 9.5

TOTAL: 9.0

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